EXPOSICIÓN “INTERNADOS”

En un edificio centenario ocurren muchas vivencias y acontecimientos, será el tiempo el encargado de guardar en la trama ciudadana lo imprescindible y testimonial, lo consagrado a existir: la historia única, el legado irrepetible de una generación, lo acorazado; aquello que se enarbola por sobre lo obsoleto y rechazado, ya que no todo sobrevive, algunas cosas mueren para siempre, entonces, hay que celebrar el origen de algo y el nacimiento de otros.

Qué importante es ser testigo del nacimiento de nuevos aristas y presenciar su compromiso frente al altar de 3 patas llamado atril, en donde se debaten la emoción y el intelecto; donde se viven alegrías luminosas y tambien las penas más grises. Estos jóvenes pintores ya ha dado un paso de un largo recorrido, ellos están internados.

Además, ellos pintan en un espacio que durante muchos años sivió de internado a muchos niños que estudiaban en el antiguo liceo; aqui durmieron y habitaron sus sueños, jugaron y, más de una vez, sintieron el miedo de cualquier niño lejos de su hogar. Menciono esto, por la eterna energía que convive entre los muros o por el simple respeto que se debe tener cuando nos toca el turno de residir, también por sólo un tramo de vida, en un edificio o casa antigua.

Y ahora es el turno de este grupo de tíos, Internados en la dimensión de la pintura y de conseguir una propuesta artística que aspire a crecer con su vida. Serán ellos los encargados de definir sus fronteras y medir sus sacrificio para poder continuar creando sin distracciones, siendo nuestra obligación colaborar en estas metas. Estimados y jóvenes colegas persistid en este noble camino del arte, ya que su valentía es premiada con esta recompensa invaluable, sólo entendida por aquellas almas que pueden ver la humanidad traducida en un lienzo con colores y formas, que al fin y al cabo será nuestro mundo sustituto, donde existirá para siempre el recuerdo, nuestro vivir que pasa día a día y nuestro porvenir, ojalá pleno, pero siempre colmado de la llama vigorosa y radiante de la Creación. Yo les aplaudo.

 

Cristian Fuica